martes, 4 de enero de 2011

Dame una noche más. La aprovecharé como si fuese la última. Dame tres segundos. Te daré tantos besos que ni puedas contarlos. Dame un trocito de tí. Lo guardaré en mi corazón, como uno de los recueros más bonitos del mundo.
Lo bueno nunca acaba, si hay alguien que te lo recuerda.

No hay comentarios:

Publicar un comentario