Hay veces en la vida, o bueno, también pueden ser un día cualquiera, en las que los sentimientos van, vienen, permanecen... y se vuelven a marchar, como si estuvieran bailando un vals lentamente. Pero vuelven. Siempre vuelven. O eso creemos hasta el día en el que se alejan y ya no saben el camino de vuelta a casa.
Realmente no sé cuando llegará ese día en mi vida, ahora puedo pensar que faltan meses, o inclusos años pero quizás mañana me levante y sea otra persona.
Todo cambia tan deprisa... hay cosas que realmente se transforman, ¿sabes?
Qué digo, claro que lo sabes. Tú fuiste una de esas cosas.
Realmente no sé cuando llegará ese día en mi vida, ahora puedo pensar que faltan meses, o inclusos años pero quizás mañana me levante y sea otra persona.
Todo cambia tan deprisa... hay cosas que realmente se transforman, ¿sabes?
Qué digo, claro que lo sabes. Tú fuiste una de esas cosas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario