Y si la vida es un instante hoy quiero olvidar que existo, quiero escapar a mi desierto sin ser vista, salir de este círculo, volar a otro lugar, quedarme quieta, allí la soledad es mi amuleto.
Perdiste el norte, yo lo perdí al jugar con miedo, al sentir nervios traicioneros, tensando mis dedos, puedo soportarlo, quise esquivarlo, y nada cambia, ahora mi corazón es como un invierno en Finlandia, no queda rabia sólo pena, una gangrena que mis penas pudre, pieza perdida del puzzle, que nació un 1 de junio y desde entonces vive condenada y loca, rosa espinada, sangra quien la toca.
Quise compañía y obtuve un monólogo, quise un final féliz y me quedé en el prólogo, la droga es el peor psicólogo, nunca curó mi ahogo, sólo quiero correr a otro horizonte y estar sola.
Perdiste el norte, yo lo perdí al jugar con miedo, al sentir nervios traicioneros, tensando mis dedos, puedo soportarlo, quise esquivarlo, y nada cambia, ahora mi corazón es como un invierno en Finlandia, no queda rabia sólo pena, una gangrena que mis penas pudre, pieza perdida del puzzle, que nació un 1 de junio y desde entonces vive condenada y loca, rosa espinada, sangra quien la toca.
Quise compañía y obtuve un monólogo, quise un final féliz y me quedé en el prólogo, la droga es el peor psicólogo, nunca curó mi ahogo, sólo quiero correr a otro horizonte y estar sola.
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